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El trastorno de ansiedad por separación en niños

El trastorno de ansiedad por separación en niños

Los primeros años de vida son muy importantes para el desarrollo de las personas. Lo vivido entre los 0 y 3 años tiene una repercusión directa en los adultos que seremos. Recientemente os hemos hablado en el blog sobre la relevancia de la teoría del apego, pero hoy queremos hablaros del trastorno de ansiedad por separación en niños. 

El pilar base de la teoría del apego es la relación y el vínculo que el bebé establece con su cuidador principal, que suele ser la madre. Un bebé de entre 0 y 3 años es una persona independiente e indefensa que se siente inseguro cuando se aleja de su cuidador principal. 

Por eso son tan habituales las rabietas y llantos en los primeros años de vida o en momentos clave como, por ejemplo, cuando empieza a ir al cole. 

Lo más habitual es que la ansiedad por separación en niños sea algo temporal. Forma parte de su desarrollo y en el momento en que el niño entiende que su principal cuidador regresará, la ansiedad desaparecerá. 

Con todo, hay casos especiales en los que la ansiedad que siente el menor es excesiva y podemos hablar de trastorno de ansiedad por separación (SAD, por sus siglas en inglés). Entender este tipo de trastorno ayudará no solo al niño, sino también a sus padres o principales cuidadores a sobrellevar las emociones que provoca el SAD. 

¿En qué consiste la ansiedad por separación en niños?

Como decíamos, la ansiedad es una emoción normal entre los niños más pequeños cuando se percatan de que su principal cuidador se ha ido o lo ven marcharse. 

Cuando un bebé se separa de su madre suele sentir ansiedad porque piensa que no regresará. Esto, como decíamos, es algo normal. La ansiedad, sin embargo, se torna preocupante cuando la ansiedad que genera la separación es excesiva para la edad del niño y su grado de desarrollo. 

No existe una edad específica en la que suela aparecer este trastorno. Con todo, suele darse en niños más pequeños y comenzar por ejemplo en edad escolar. Por el contrario, apenas es frecuente una vez superada la pubertad. 

En conclusión, podemos definir el trastorno de ansiedad por separación como una preocupación y temor excesivo por parte del bebé o niño pequeños cuando se separa de las personas a las que considera sus principales cuidadores. 

Así, un niño diagnosticado con trastorno de ansiedad por separación no solo tiene miedo a separarse. Por ejemplo, le aterroriza perderse o que le suceda algo a un familiar si se separan. 

Cómo se manifiesta la ansiedad en niños

El primer síntoma para detectar el trastorno de ansiedad por separación es el hecho de que esta ansiedad sea prolongada o interfiera en el día a día y las actividades del niño. 

Además, un niño de entre 0 y 18 meses con ansiedad por separación también puede padecer algunos de los siguientes síntomas:

Todos estos síntomas nos pueden alertar sobre un posible trastorno de ansiedad por separación que, además, en los casos más severos también puede estar relacionado con ataques de pánico que se acentúan durante la separación y a lo largo de varios minutos. 

En cualquier caso, es un médico especialista quien debe diagnosticar el trastorno de ansiedad por separación. Por lo que si detectas alguno de los síntomas de ansiedad por separación mencionados sobre estas líneas, habla con el pediatra de tu hijo para solicitar ayuda y asesoramiento.

Causas del trastorno de ansiedad por separación en niños

Causas del trastorno de ansiedad por separación en niños

Los primeros años de vida los bebés están en constante desarrollo y entre un mes y otro puede haber grandes diferencias. 

Por ejemplo, antes de los 8 meses, son tan pequeños y todo es tan nuevo que aún no han desarrollado el sentido de qué situaciones o actividades son normales y seguras y cuáles pueden ser peligrosas. Por eso no les da miedo los sitios nuevos ni las personas que ven por primera vez. 

Esta situación es totalmente diferente entre los 8 y los 14 meses, periodos en el que los niños ya reconocen a sus principales cuidadores y, consecuentemente, sienten miedo cuando se separan de sus padres o cuando llegan a un lugar desconocido. 

En definitiva, sentir ansiedad por separación es una etapa más en el desarrollo de los niños. Sin embargo, este miedo puede acabar convirtiéndose en un trastorno cuando la ansiedad, como decíamos, es muy prolongada o cuando existen ciertos factores de riesgo. 

Por ejemplo, la muerte de un ser querido o la pérdida de una mascota, los primeros días en la escuela, el divorcio de los progenitores o un cambio de residencia a una ciudad desconocida también son situaciones que pueden provocar trastorno de ansiedad por separación. 

Además, hay ciertas personas que, por su temperamento y personalidad, también son más propensas a este tipo de padecimientos. Por otra parte, este trastorno por ansiedad podría tener rasgos hereditarios cuando se da en una persona con antecedentes familiares por ansiedad. 

Por último, y muy en línea a lo que está viviendo miles de niños por la guerra de Ucrania, estar presente en un desastre o suceso traumático que provoca una separación de los principales cuidadores, evidentemente, también es un factor de riesgo para padecer trastorno de ansiedad por separación. 

¿Cómo ayudar a los niños con trastorno de ansiedad por separación?

Aunque, como hemos mencionado, sentir ansiedad por separación es una fase más en el desarrollo de los niños, para superar esta sensación de temor y miedo a separarse de los cuidadores, queremos compartir con vosotros algunos consejos. 

En primer lugar, es importante que los niños:

  • Se sientan seguros en su entorno habitual, es decir, en su casa. 
  • Puedan confiar en personas que no sean sus progenitores o principales cuidadores. 
  • Confíen en que los padres volverán.

En segundo lugar, otra forma de ayudar a los peques es hacer más fáciles las despedidas. A continuación te mencionamos algunas técnicas para tratar la ansiedad por separación en niños:

Si va a producirse una separación que es inevitable (por ejemplo porque empieza a ir a la guardería o porque el principal cuidador se marcha unos días de viaje), es recomendable acostumbrar al niño a otras personas y lugares nuevos. Además, es importante hacerlo mientras que el principal cuidador esté presente en el mismo espacio. En el caso de la escuela, se recomienda visitarla juntos varias veces antes de dejarle allí durante muchas horas. 

Poder decir adiós de forma tranquila, agradable y cariñosa hará que el niño tenga mayor confianza. Además, es importante asegurarle que volverá y cuándo, siempre con palabras que pueda entenderlo. Por ejemplo, “volveré después de comer”.

Si le has dicho que volverás después de comer, regresa justo en ese momento. Se trata de algo básico para que el menor desarrolle la confianza necesaria para afrontar el tiempo en el que está separado de su principal progenitor. 

De hecho, en la medida de lo posible, se recomienda que la separación se produzca después de las comidas o siestas.  

¿Existe tratamiento?

Si bien no existe un tratamiento de la ansiedad en niños por separación que sea estándar, en los casos más graves o si esta ansiedad se mantiene cuando el niño es más mayor, una opción de tratamiento puede ser la psicoterapia o terapia en familia. 

La terapia con un especialista puede ayudar a los principales cuidadores a saber cuál es la mejor forma de actuar para evitar el estrés, ansiedad y sufrimiento de su hijo.

Al mismo tiempo, la terapia puede ayudar al niño (o adolescente si el trastorno se ha prolongado con el paso de los años) a detectar la ansiedad y aprender a gestionarla. Es decir, el objetivo de la terapia con niños afectados por trastorno por separación es que aprendan a dominar aquellas situaciones o actividades que les generan ansiedad y malestar e interfieren en su actividad diaria.

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