superar un trauma de abuso

¿Cómo superar un trauma de abuso?

Una de las experiencias más duras, complejas y difíciles de afrontar en la vida de una persona es el trauma por abuso. Sin ningún atisbo de duda, deja secuencias emocionales a largo plazo que afectan al día a día de la persona, su salud mental y bienestar. 

El abuso sexual deja una huella emocional en las personas que lo viven que es difícil de superar, sí, pero no imposible siempre y cuando disponga de la ayuda de psicólogos expertos para hacer terapia.

Contamos con una amplia trayectoria para tratar y superar esta dura experiencia. Si vives Online y necesitas terapia no dudes en

No todos los traumas son iguales

El abuso sexual es un suceso traumático que se vive de una forma muy personal y diferente y depende de diferentes factores. Por ejemplo, un niño víctima de abuso sexual infantil quizás no sabe qué le está sucediendo y puede que tarde años en darse cuenta de que ha sido vícitma de abuso y ha tenido traumas infantiles. Mientras, los adultos por su edad y experiencia, son capaces de detectar cuándo están ante un abuso sexual, pero, igualmente, por la gravedad del suceso, pueden sentirse en shock y no ser capaces de contarlo. 

El trauma por abuso sexual también es diferente en función de la recurrencia del hecho traumático (si ha sido solo una vez o se ha tratado un abuso prolongado en el tiempo, durante años) o si el agresor es un desconocido o un amigo o miembro de la familia. 

En definitiva, cualquier caso de abuso sexual es flagrante, doloroso y perjudica a la salud mental y el bienestar emocional de las víctimas, pero cada persona tiene sus propias circunstancias y lo vive, padece y afronta de forma diferente.

5 consejos para superar un trauma de abuso

Si bien, como decíamos, cada persona vive el trauma por abuso sexual de forma diferente, hay toda una serie de recomendaciones y consejos muy útiles para todas las víctimas. ¿Te preguntas cómo superar un trauma de abuso? Te damos algunas pautas a continuación.

Este es probablemente uno de los momentos más duros, pero también más decisivos, a la hora de hacer frente a los traumas de abusos sexuales. Es habitual que muchas víctimas, especialmente si son niños menores de 3 años, presenten estrategias de negación del abuso, por ejemplo. En niños más mayores o adultos, lo más normal es sentirse culpable y sentir vergüenza. 

Todos estos sentimientos de negación y rechazo por uno mismo y por lo sucedido, hace que reconocerse como víctima sea el paso más difícil. Sin embargo, una vez que se asume y se acepta el abuso sexual, la víctima está más cerca de superar este trauma. 

En tanto que una persona se reconoce como víctima, es capaz de reconocer al agresor como culpable y, al mismo tiempo, volver a conectar con sus emociones, volver a recordar lo sucedido, afrontarlo y retomar el control de su vida. Sin embargo, este proceso no sucede de un día para otro, sino que puede llevar meses o años y lo más habitual es que la víctima suela recorrer este camino acompañada por un psicólogo especialista en abusos sexuales.

Aunque la víctima pueda sentir miedo, vergüenza y culpabilidad, hablar del abuso sexual sufrido con un especialista y, si se siente con fuerzas, con algún miembro cercano de la familia en que confíe, es una de las herramientas más útiles para liberarar el dolor y gestionar la ansiedad. 

Hablar sobre un trauma por abuso es una técnica para procesarlo y ayudar a la víctima a a curar y cicatrizar sus heridas emocionales.

El trauma por abuso genera consecuencias a largo plazo como, por ejemplo, desconfianza, ansiedad, depresión, trastorno de estrés postraumático, etc. Es normal. Una persona que ha sido abusada ha sufrido mucho y por ello necesita disponer de las herramientas necesarias para saber gestionar las emociones que puede llegar a sentir en cualquier momento y hacerlo con seguridad y tranquilidad. 

La forma más habitual de aprender a gestionar las emociones es asistiendo a terapia psicológica, un recurso que, independientemente de si se trata abuso infantil, en el entorno familiar o incluso otro tipo de violencia como la violencia de género, es la base para que muchas víctimas logren retomar el control de sus vidas, cuidando de su salud mental.

La mayoría de consejos mencionados hasta aquí son llevados a cabo por los psicólogos especializados en abusos sexuales. El espacio de terapia suele ser un lugar en el que la víctima se siente segura y donde puede hablar sin sentirse juzgada y adquirir habilidades y recursos para gestionar sus emociones. 

Aunque lo más habitual es hacer terapia individual, también la terapia de grupo es interesante para superar un abuso. El hecho de hablar con otras personas que han pasado por lo mismo, en muchas ocasiones hace que las víctimas se sientan más comprendidas. 

Un aspecto que hay que tener en cuenta en el tratamiento para víctimas de abusos sexuales es que cada gabinete de psicología dispone de sus propias herramientas y tratamientos para afrontar los traumas por abuso. Así, existe desde el psicoanálisis hasta la terapia cognitivo conductual o la terapia sistémica. En cualquier caso, el aspecto que más cuidamos y valoramos en Aila Psicología es el hecho de poder recibir una terapia personalizada para la víctima en función de sus necesidades.

Cabe mencionar también que, además de hacer psicoterapia, en algunas ocasiones las víctimas también necesitan tener ayuda psiquiátrica ya que existen algunos síntomas que pueden requerir fármacos como, por ejemplo, el trastorno de estrés postraumático. En estos casos, los psicofármacos se tratan de una ayuda complementaria, pautados de forma puntual ya que su duración es limitada en el tiempo.

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