secuelas maltrato psicológico

Secuelas del Maltrato Psicológico

Poner fin a la violencia contra la mujer es uno de los grandes retos de la humanidad en las últimas décadas. Sin ir más lejos, entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas para un mundo mejor, en el apartado de Igualdad de Género, hay un objetivo que hace referencia a eliminar todas las formas de violencia contra la mujer.

Es evidente que en las últimas décadas ha aumentado la concienciación y el compromiso contra la violencia de género y el maltrato psicológico. Sin embargo, sigue siendo una realidad de nuestro tiempo. Y así lo muestran los hechos.

Durante la pandemia, fruto del confinamiento, se redujeron los feminicidios y las denuncias, pero, al mismo tiempo, se constató un incremento de la violencia psicológica y digital contra las mujeres.

El maltrato psicológico, aunque “invisible” en muchas ocasiones, es una de las formas de violencia contra la mujer más habituales. A menudo se gesta a fuego lento y en pequeños detalles que para muchas mujeres pasan desapercibidos o ni siquiera les hace identificarse como víctimas de violencia de género y maltrato psicológico. Son hechos como, por ejemplo, hacer comentarios sobre la forma de vestir, controlar el móvil y las redes sociales. Situaciones que, especialmente entre las mujeres más jóvenes, muchas veces se asumen de forma natural, normalizando la violencia de género.

¿Qué es el maltrato psicológico?

Es una de las formas de violencia que más hace sufrir a sus víctimas y, al mismo tiempo, más difíciles de detectar porque es muda e invisible en tanto que no deja una marca física, pero sí que deja huella psicológica, mellando la salud mental de quienes lo sufren. 

Podemos definir el maltrato psicológico o emocional como una forma de violencia que se caracteriza por comportamientos o actitudes que se producen de forma repetida y que pueden ser de carácter verbal o físico y activo o pasivo. La agresión es sistemática y prolongada en el tiempo con el objetivo de intimidar, humillar, culpar o desvalorizar a la persona agredida aprovechando la relación, vínculo, cariño o amor entre la persona agresora y la persona agredida. En este sentido, desde Aila Psicología nos gusta dejar patente que el maltrato psicológico, aunque suele estar asociado a las relaciones de pareja, también puede producirse en otro entornos como el familiar o el laboral. 

El maltrato psicológico al hombre o la mujer provoca un sufrimiento en la víctima que daña su salud mental, perjudicando su autoestima, el concepto que tiene de ellos mismos y, en definitiva, su estabilidad emocional e identidad.

Tipos de maltrato emocional

Cuando hablamos de maltrato emocional o psicológico, lo primero que nos viene a la mente suelen ser los insultos o la intimidación. Sin embargo, existen diferentes tipos de maltrato psicológico:

La persona agresora controla los recursos económicos de la víctima vigilando sus ingresos y gastos, utilizando el dinero como amenaza, etc. Se trata de un maltrato muy común que, en muchas ocasiones, hace que la víctima se encuentre prisionera ya que sin estabilidad ni recursos económicos no tiene capacidad para abandonar al maltratador.

El agresor mantiene una actitud superior, mostrando una actitud autoritaria por el simple hecho de considerar que la víctima está en una situación de desigualdad o es inferior. 

La víctima se encuentra aislada de familiares y amigos, etc viendo cómo sus relaciones sociales se tornan inexistentes. En estos casos, es muy habitual que la persona agresora ejerza control sobre la víctima leyendo sus mensajes, vigilando sus redes sociales, escuchando sus conversaciones, etc. Se trata de un maltrato psicológico que busca aislar y hacer sentir sola a la víctima. 

En cualquiera de estas formas de maltrato social también suelen estar presente todo tipo de actitudes y comportamientos tales como insultos, humillaciones, desaprobación, etc. Son comportamientos que a lo largo del tiempo minan la identidad y autoestima de la persona agredida, provocando secuelas.

Síntomas para detectar el maltrato psicológico

Uno de los grandes problemas en relación al maltrato psicológico es que, como decíamos, en muchos casos es “invisible”, por lo que es muy difícil de detectar, especialmente cuando se producen en el ámbito privado y nadie del entorno social de la víctima percibe las agresiones. 

Además, existe otra problemática y es que, en muchas ocasiones, actitudes consideradas como maltrato psicológico se normalizan y la persona que sufre este tipo de violencia no se percata de que es una víctima. En este sentido, algunas de las principales señales de maltrato emocional son los insultos, el chantaje emocional, los castigos, las faltas de respeto, el menosprecio, las amenazas, los gritos…Pero también el control, las restricciones o la burla son ejemplos de cómo se manifiesta el maltrato de tipo emocional. 

Otros síntomas que nos pueden ayudar a detectar el maltrato psicológico son el hecho de que las necesidades del agresor siempre tengan prioridad, que te haga sentir que eres una persona incapaz o sin valía, que genere en tu vida una sensación de caos debido a un comportamiento inestable e impredecible o que actúe con superioridad.

Si detectas alguno de estos síntomas o señales y te das cuenta de que eres víctima de maltrato psicológico, la terapia contra la violencia de género Online te puede ayudar. Si necesitas ayuda inmediata y urgente te recomendamos llamar al 016, el teléfono de atención a víctimas de violencia de género. O contactarnos para superar este problema.

 

maltrato psicológico

Secuelas del maltrato psicológico y tratamiento

El maltrato psicológico tiene consecuencias físicas, psicológicas y sociales. Entre las consecuencias físicas podemos hablar de trastornos alimentarios, trastornos de tipo nervioso, ansiedad, estrés crónico o estrés postraumático, etc.  

En relación a las consecuencias psicológicas, la Organización Mundial de la Salud menciona la depresión o los intentos de suicidio, pero no hay que olvidar que una de las consecuencias más frecuentes es el sentimiento de culpa y una baja autoestima

Entre las consecuencias sociales, la más destacada es el aislamiento de la víctima, que siente que está sola, que es su culpa y que nadie podría comprenderla. Todo ello repercutiendo tanto en su ámbito laboral o académico como mental. 

No existe un tratamiento estándar para tratar las secuelas que el maltrato psicológico provoca en la personalidad y salud emocional de las mujeres. La gravedad del maltrato y de las secuelas que deja dependerá de cada persona, el tiempo que se ha visto expuesta a la agresión, su forma de ser, estado en que se encuentra, etc. Con todo, el método más habitual para hacer frente y recuperarse del maltrato emocional es la terapia psicológica. 

Las sesiones con un psicólogo o psicóloga especialista en violencia de género busca ayudar a la persona a recuperar su autoestima y desterrar sentimientos como la culpa para empoderarle y trabajar en su estabilidad emocional.  

Otro aspecto que también trabajamos para evitar o afrontar el maltrato emocional es la prevención. Así, en muchas terapias, además de ofrecer información y educación sobre igualdad y diversidad, también se desarrollan habilidades de gestión emocional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

diecinueve + nueve =

Scroll al inicio
¿Necesitas ayuda?