efectos del abuso

Explorando los efectos devastadores del abuso: Impacto físico y psicológico

El abuso puede tener efectos devastadores en el bienestar físico y psicológico de los afectados, algunos de duración determinada y otros que pueden desembocar en dificultarle llevar una vida normal, teniendo un impacto duradero en la vida de la víctima. El abuso infantil es particularmente grave y puede tener consecuencias en la víctima que se prolonguen durante toda su vida. 

Por ello, es importante comprender los efectos a corto y largo plazo en las personas que sufren un abuso para asegurarnos de que se abordan adecuadamente y así poder minimizar las consecuencias en la mayor medida posible. En este post vamos a abordar los efectos, el tratamiento y la prevención de los abusos, sean del tipo que sean.

¿Qué entendemos por abuso?

Abuso es un término utilizado para describir el abuso físico, sexual, emocional, de autoridad, en relaciones familiares, infantil, en el trabajo, económico, de confianza o de derecho que puede sufrir una persona a lo largo de su vida. Conocer los distintos tipos de abuso es una de las principales técnicas de prevención de los mismos y, por consecuencia, de minimizar los efectos que pueda conllevar.

¿Cuáles son los efectos físicos del abuso?

En el caso de los abusos físicos, bien sean de índole sexual o maltrato físico, pueden provocar una serie de efectos que podemos dividir en dos:

Moratones, cortes, quemaduras, infecciones, fracturas óseas, lesiones, heridas o irritaciones en las zonas íntimas del abusado.

Enfermedades crónicas, dolores crónicos, cardiopatías, discapacidades físicas, enfermedades de transmisión sexual, diabetes, o incluso cáncer, sin olvidarnos de la muerte en los casos de abuso extremo. 

Es de vital importancia que la persona que ha sufrido un abuso, sea físico o no, acuda a su médico para realizarle una exploración completa y los análisis pertinentes que determinen la gravedad de las secuelas físicas tanto visibles como invisibles en una exploración ocular. En el caso de las mujeres, y de que el abuso sea sexual, inexcusablemente es imprescindible realizar una prueba de embarazo para comprobar si el resultado es positivo. El tratamiento de la violencia de género con profesionales es indispensable.

¿Cuáles son los efectos psicológicos y emocionales del abuso?

No debemos olvidar nunca que cualquier tipo de abuso siempre deja unas secuelas psicológicas y emocionales que pueden ser tan devastadoras o más que las físicas dado que, si no se atienden a tiempo por especialistas, existe mucha probabilidad de que acompañen a la persona que ha sufrido el abuso durante toda su vida. 

Así, el abuso puede provocar ansiedad, depresión, baja autoestima y una sensación de desesperanza. Del mismo modo, puede dificultar la creación de relaciones de confianza y hacer que a la víctima le resulte difícil confiar en los demás o incluso en sí misma. Las víctimas de abusos también pueden experimentar sentimientos de culpa, vergüenza, impotencia, descuido personal o sensación de maldad. Igualmente, pueden tener un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud mental, como trastorno de estrés postraumático (TEPT), depresión, ansiedad, dificultad para conciliar el sueño, fatigas,  cambios en la alimentación o traumas psicológicos

Otros de los efectos psicológicos del abuso pueden ser el riesgo de tomar sustancias nocivas o conductas autolesivas que pueden alcanzar incluso el suicidio, algo para lo que es muy importante la ayuda de los seres más allegados que deberán advertir antes cualquier situación anómala. El apoyo de los familiares es fundamental para que la persona que ha sufrido el abuso sienta que la culpa no es suya en ninguno de los casos y que cuenta con todo el apoyo de las personas que le rodean. 

No debemos olvidar tampoco que todos los efectos psicológicos e emocionales que produce un abuso pueden tratarse y, aunque en algunos casos es posible que acompañen a la víctima para toda la vida, sin duda con trabajo, dedicación y la terapia indicada se podrán minimizar sus secuelas. Es necesario acudir siempre a un especialista para encontrar las técnicas necesarias para resolver nuestra situación, nunca sintamos vergüenza de hacerlo.

¿Cuáles son los efectos del abuso infantil y juvenil?

¿Qué entendemos por abuso

El abuso infantil es especialmente grave y puede tener efectos duraderos en la salud física y mental del niño. Puede provocar retrasos cognitivos y de desarrollo, así como problemas físicos y psicológicos. También puede conllevar un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud mental, como depresión, ansiedad o trastorno de estrés postraumático. 

Además, el abuso infantil puede aumentar el riesgo de abuso de sustancias tóxicas, trastornos alimentarios y conductas autolesivas, así como incrementar el riesgo de suicidio y otras formas de autolesión. Igualmente, podemos citar como algunos de los efectos del abuso infantil: dificultades escolares como absentismo escolar o bajo rendimiento, problemas de concentración o incluso abandono de la formación. 

En el caso de abusos en jóvenes, además de lo anteriormente citado pueden darse situaciones de abandono del hogar, delincuencia, prostitución infantil o matrimonios tempranos para escapar del abuso, en caso de que se haya producido en el entorno familiar. No debemos olvidar que, tanto en el abuso infantil como en el juvenil, nos referimos a personas que aún no han desarrollado al completo capacidades en la toma de decisiones y este tipo de actos pueden desembocar en el fomento de ser más vulnerables a otros tipos de abusos futuros si no se acometen a tiempo las medidas necesarias para atajar los efectos psicológicos. 

Es significativo recordar que, en los casos de abuso infantil y juvenil, el silencio de la víctima es aún más frecuente para proteger a sus familiares. Por ello, debemos estar muy atentos ante cualquier hecho que podamos considerar sospechoso de abuso y, como hemos recordado en varias ocasiones, atajar con afectividad y profesionalidad el abuso si se ha producido. 

¿Cómo se previenen y tratan los abusos?

La prevención de los abusos es clave para garantizar la seguridad de las personas afectadas. Es importante educarse sobre los signos y síntomas del abuso, y buscar ayuda si es necesario, además de crear un entorno seguro y de apoyo, y reconocer los signos de abuso tomando medidas en caso necesario.

El tratamiento del abuso implica abordar las necesidades físicas, psicológicas y emocionales de la víctima. Es vital proporcionar apoyo y asesoramiento para ayudar a la víctima a superar el trauma que ha experimentado, así como aportarle las habilidades de afrontamiento  necesarias para gestionar sus emociones y aprender a controlar su vida. En algunos casos, puede utilizarse medicación para ayudar a controlar los síntomas de depresión, ansiedad o TEPT.

Ante todo, el primer paso a llevar a cabo frente a un caso de abuso, propio o ajeno, es acudir a un especialista para determinar los efectos físicos, psicológicos y emocionales del mismo, y así poder tomar las medidas necesarias en cada caso. En Aila Psicología somos especialistas en terapia psicológica para cualquier persona que haya sufrido abusos, tanto en niños y jóvenes, como en adultos. En nuestro centro, ubicado Online, te aportaremos todas las técnicas necesarias para minimizar al máximo sus consecuencias y erradicarlo a la mayor brevedad posible. Nunca sientas vergüenza para pedir la ayuda que necesites. 

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